No quiero convencer a nadie de nada.Tratar de convencer a otra persona es indecoroso, es atentar contra su libertad de pensar o creer o de hacer lo que le dé la gana. Yo quiero sólo enseñar, dar a conocer, mostrar no demostrar. Que cada uno llegue a la verdad por sus propios pasos, y que nadie le llame equivocado o limitado. (¡Quién es quién para decir “esto es asi”, si la historia de la humanidad no es más que una historia de contradicciones, y de tanteos y de búsquedas!) Jaime Sabines.
viernes, 18 de septiembre de 2015
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